Cuanto más eficiente es un cerebro, mayor es el cociente intelectual de la persona.
Octubre 23, 2008
Aunque hay muchas vías científicas para estudiar la inteligencia, la comunidad científica parece no ponerse de acuerdo en la definición más precisa ni sobre qué factores la conforman, Richard J. Haier, investigador del Instituto MIND, de Alburquerque, en Estados Unidos, ha explicado a DM las investigaciones a las que se ha dedicado en los últimos años para determinar qué es la inteligencia y en qué parte del cerebro se produce. “Para mí, la inteligencia son las diferencias individuales en el aprendizaje, la memoria y en el razonamiento. Éstas se pueden medir con test validados de coeficiente intelectual”.
Hace ya 20 años que Haier y sus colegas comenzaron a investigar para determinar qué regiones del cerebro estaban implicadas en la inteligencia. “Utilizamos técnicas de imagen para monitorizar a los pacientes mientras resolvían test de inteligencia. Con el PET observamos cuántas zonas se activaban durante el test. Los resultados fueron sorprendentes, ya que lo que hallamos fue que cuantas más zonas se activaban, peor era la puntuación en el cuestionario. Esto fue una clara evidencia de que lo que hace a una persona inteligente es la eficiencia con la que su cerebro trabaja, no el esfuerzo”, afirma Haier, que ha impartido una conferencia en CosmoCaixa, de la Fundación La Caixa, en Madrid.
Con este punto de partida trataron de averiguar qué ocurre en el cerebro al aprender algo y realizarlo de manera automática. ¿El cerebro se activa más o menos? ¿Pasa a ser más eficiente? Para probarlo realizaron un estudio en el que los participantes jugaron al tetris en ordenadores durante 50 días. Al finalizar el experimento se observó que el cerebro se activaba menos, pese a que el juego era más difícil y rápido. Durante el proceso se ha pasado de utilizar el PET a la resonancia magnética estructural, y así se ha observado que es la activación de diferentes áreas de tamaños muy distintos del tejido cerebral lo que determina el cociente intelectual.
Los caminos
“Esas áreas son diferentes en hombres y mujeres, incluso si ambos grupos tienen el mismo cociente. Lo que significa que el cerebro tiene diferentes formas de obtener un mismo objetivo. Esta es la parte más importante de nuestras investigaciones si lo ponemos en términos de rehabilitación cognitiva tras patologías que dañan la función cerebral”.
Así, tras un ictus podrían existir caminos alternativos para optimizar la rehabilitación cognitiva. Esta es una de las claves de la investigación cerebral actual. Pero también Haier y su equipo plantean hipótesis para mejorar el coeficiente intelectual en personas con puntuaciones muy limitadas, quizá con el aumento de materia gris en ciertas zonas del cerebro, o controlando los factores de crecimiento que regulan la materia gris o la blanca, e incluso mediante el control genético. “Se trata de un proceso biológico; si lo entendemos podremos mejorarlo”.
La importancia de la inteligencia también es esencial para las sociedades, puesto que se relaciona con un aumento en la innovación de cada país. Haier afirma que en España, el cociente más alto lo ostentan unas 430.000 personas. Sólo en China hay 15 millones de personas.
“Es importante comprender las bases cerebrales de la inteligencia para poder apoyar a las personas con un cociente bajo, para entender el proceso de envejecimiento y el momento en el que se pierde parte de la habilidad mental. Estas investigaciones serían útiles en Alzheimer en sus primeros estadios, ya que cuando comienzan los problemas de memoria la patología ya ha progresado. No obstante, parece avanzar más en las mujeres, ya que en ellas se localiza en los lóbulos claves en las que se produce la inteligencia, suelen tardar más tiempo en ser diagnosticadas y su tratamiento es más difícil.
Para Haier, el punto clave de las investigaciones es conocer las diferencias entre los sexos para estudiar el ictus, el daño cerebral, la enfermedad de Alzheimer y el envejecimiento. Sin embargo, aún queda mucho por investigar, y hacerlo es complicado porque es difícil encontrar a pacientes con el mismo daño cerebral a los que aplicar diferentes estrategias.
Mujeres ‘versus’ hombres
El debate siempre está abierto. ¿Son más inteligentes los hombres o las mujeres? Sin embargo, no se trata de eso, tal y como explica Haier, ya que lo que está claro es que “hombres y mujeres muestran diferentes áreas cerebrales implicadas en la misma destreza mental; sabemos que el cerebro tiene diferentes alternativas para llegar al mismo punto, pero aún no sabemos cómo utilizar esas ventajas en cada individuo para ayudarle”, por ejemplo si se producen daños cerebrales. “Si hay algo que la ciencia muestra es que los hombres y las mujeres son iguales en muchos aspectos, y en los que no lo son, en unos los hombres destacan más y en otros las mujeres. No es correcto utilizar la ciencia como base para la discriminación”. Además, la educación y tener más información no hace a las personas más inteligentes, si acaso maximiza su potencial. “Cuando hablamos de entender el mecanismo del cerebro nos referimos a la posibilidad de extender el potencial individual”.
Tomado de Diariomedico.com
Si aumento de peso, es porque tengo pocos receptores de Dopamina.
Octubre 17, 2008
El cerebro de la gente obesa parece responder al alimento de distinta forma que el cerebro de la gente delgada, afirman científicos.
Ante un alimento apetitoso, la mente de la persona obesa tiene una respuesta más débil que la de una persona delgada.Según dos investigaciones publicadas en la revista Science, esto sugiere que los obesos comen en exceso para compensar por una reducida respuesta de recompensa.
Es decir, entre menor la recompensa, mayor el consumo de alimentos y más grande el aumento de peso.
Predicción
Uno de los estudios fue llevado a cabo con 43 mujeres de entre 18 y 22 años, y el otro con 33 adolescentes de entre 14 y 18 años.Los científicos pidieron a las participantes que tomaran una malteada de chocolate mientras medían con imágenes de resonancia magnética la activación del llamado estrato dorsal.Ésta es la región del cerebro donde están los centros de recompensa.Los investigadores también analizaron una variante genética particular -llamada TaqA1- que está vinculada a niveles más bajos de dopamina, un compuesto químico cerebral asociado al placer.
Los resultados demostraron que las mujeres que tuvieron una respuesta más débil en los centros de recompensa, fueron las que más aumentaron de peso un año después.
Y la respuesta débil también resultó vinculada al gen que controla la dopamina.
“Este estudio es novedoso porque es la primera vez que usamos la respuesta cerebral al alimento para tratar de predecir el aumento de peso” afirma Dana Small, profesora asociada de la Universidad de Yale, principal autora de uno de los estudios.
“Se creía que las diferencias en la forma como el cerebro procesa la recompensa con alimentos podrían explicar porqué algunas personas, y no todas, suelen subir de peso cuando se come la misma cantidad de calorías”, agrega.
“Y nuestro estudio apoya esa posibilidad porque demuestra una asociación entre una respuesta anormal al alimento y el futuro aumento de peso -señala la científica- y muestra que esta relación depende de nuestra formación genética”.
Recompensa
Según los científicos, la evidencia demuestra que la gente obesa tiene menos receptores de dopamina en el cerebro que la gente delgada.
Y por eso, agregan, la gente obesa debe comer en exceso para compensar por esa falta de recompensa.
Es decir, entre menos receptores de dopamina, mayor la necesidad de una sustancia de recompensa -como alimentos o drogas- para lograr el mismo efecto de placer que otras personas pueden obtener con menos comida o drogas.
Los investigadores creen que estos estudios podrían conducir al desarrollo de tratamientos o fármacos para evitar la obesidad.
“Nuestros resultados demuestran que los individuos cuya respuesta de recompensa es más débil están en riesgo de un aumento de peso poco saludable” señala el doctor Eric Stice, del Instituto de Investigación de Oregón, quien dirigió el otro estudio.
“Es posible que futuras intervenciones psicológicas o farmacológicas ayuden a corregir este déficit de recompensa para prevenir y tratar la obesidad”.
“Y eso es algo que estamos ahora persiguiendo con nuestras investigaciones”, expresa el experto.
Tomado de: BBCMundo.com
Café y chocolate, placeres saludables?
Octubre 17, 2008
“Los flavonoides, componentes del cacao, pueden jugar un papel de protección en la prevención del riesgo cardiovascular”, explica Pascual. “El cacao debe consumirse en el contexto de una alimentación sana y moderada, pues no hay que olvidar que 100 gramos de chocolate equivalen a 500 calorías”.
Además, hay que ser cauto al dar recomendaciones a la población, ya que no se trata de “incentivar de forma desaforada el consumo de chocolate”. Por eso, en el taller también se enseña a interpretar el etiquetado de los alimentos, para elegir los que se adaptan a un perfil más saludable, con un alto contenido en cacao y sin grasas añadidas y azúcar.
Moderación
Tanto el café como el chocolate si se consumen con moderación en el contexto de una actividad física y una alimentación equilibrada pueden ser beneficiosos.
“Las elevaciones de presión arterial que produce el café son leves y transitorias, y en los últimos estudios epidemiológicos se ha visto que los consumidores no tienen una mayor mortalidad cardiovascular” y sí una menor prevalencia de diabetes, ya que parece que los polifenoles que contiene producen un efecto protector al antagonizar la absorción del azúcar tras la ingesta.
“Tenemos que insistir a los pacientes en que deben comer mejor. En la base de una buena prevención cardiovascular está una buena alimentación. Y ésta se basa en comer de todo. Mantengamos lo bueno que tenemos: nuestros hábitos dietéticos tradicionales de la dieta mediterránea”, huyendo del patrón de alimentación anglosajón, tan de moda en la población, sobre todo entre los jóvenes”.
Tomado de Diario Médico.com
Kips : Células Madre de queratinocitos.
Octubre 16, 2008
En la naturaleza hay dos tipos de células madre:
- Embrionarias, capaces de generar cualquier tejido humano,
- Adultas, alojadas en cada órgano y especializadas en regenerar sus tipos celulares concretos.
Los científicos inventaron el año pasado un tercer tipo: las iPS.
Las iPS (induced Pluripotent Stem cells, o células madre pluripotentes inducidas) se fabrican “retrasando el reloj” (reprogramando) a las células comunes de la piel, y reúnen todas las ventajas de las otras dos clases para su aplicación médica, pero su obtención es dificultosa e ineficaz.
Los científicos del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona (CMRB) han multiplicado ahora por 100 el rendimiento del proceso utilizando pelo en vez de piel. Su método es tan eficaz que funciona con un solo cabello humano, y sus células iPS son indistinguibles de las células madre embrionarias en actividad genética, capacidad de crecimiento y versatilidad de desarrollo.
Y además, como toda célula iPS, tienen una gran ventaja sobre las embrionarias: si el cabello fuera de un paciente, las células casarían genéticamente con él. “La reprogramación de las células del pelo parece una opción práctica y ventajosa para generar células madre específicas de un paciente, o de una enfermedad”, dice el director del CMRB, Juan Carlos Izpisúa. El trabajo tiene financiación de la fundación Cellex y se presenta hoy en Nature Biotechnology.
El principal objetivo a largo plazo de la medicina regenerativa es convertir las células madre en tejidos y órganos trasplantables. Las células iPS no sirven en su forma actual, porque llevan cuatro virus integrados varias veces en su genoma. Los virus se usan para introducir en las células del pelo cuatro genes humanos. Se llaman Oct4, Sox2, c-Myc y Klf4, y son “factores de transcripción”, es decir, genes que regulan a muchos otros genes.
Como todas las células del cuerpo tienen el mismo genoma, el desarrollo se basa en la activación diferencial de ciertos genes en unas células u otras, y la clave son los factores de transcripción que están activos en cada zona (en cada futuro órgano o tejido).
Los cuatro genes introducidos mediante virus son capaces por sí solos de desbaratar el programa genético de las células del pelo y devolverlo a sus orígenes “pluripotentes”, es decir, a una configuración genética que vuelve a ser capaz de convertirse en cualquier otra. En el futuro habrá que buscar una forma de hacer lo mismo sin virus, o con virus seguros.
Los científicos han llamado a sus células KiPS, de iPS y keratinocytes, o queratinocitos, las principales células del pelo. El kip es la moneda de Laos. Un quip hubiera sido una salida ocurrente.
Pobreza en el Perú
Octubre 15, 2008
En el Perú más del 50% de la población vive por debajo de la linea de pobreza, somos un pais pobre que no invierte en educación, menos en investigación y ciencia, debido no a la carencia de recursos sino a la pobreza de ideas y de moral de la clase dirigente.
Mientras esto no cambie, seguiremos viendo esto:

La proteína PAP es ocho veces más potente que la morfina
Octubre 11, 2008
El control del dolor es actualmente uno de los retos de la medicina moderna. Muchas de las personas que padecen dolor derivado de enfermedades cardiacas, diabetes o cáncer, entre otras, no alivian de manera efectiva este dolor con la ingesta de antiálgicos que normalmente se emplean o, si lo consiguen, han de sufrir algún tipo de efectos secundarios. El descubrimiento de una nueva diana terapéutica podría suponer un nuevo avance en el control y abordaje del dolor, según ha puesto de manifiesto un equipo formado por investigadores de la Universidad de Carolina del Norte (UCN), de la de Escuela de Medicina Chapel Hill, ambas en Estados Unidos, y de la Universidad de Helsinki, en Finlandia, y que parece ser ocho veces más efectivo para eliminar el dolor que la morfina, indican en un estudio que se publica en el último número de Neuron.
Marcadores específicos
En concreto, se trata de una proteína celular cuyo papel y actividad se ha identificado, que interfiere en las neuronas que intervienen en la transmisión de estímulos dolorosos de células nerviosas y cuya supresión puede aliviar el dolor.
Según Mark Zylka, de la UCN y Pirkko Vihko, de Helsinki, el desciframiento de las bases fisiológicas del dolor es complejo, por lo que diversos estudios previos han utilizado marcadores basados en proteínas para concretar qué señales sensoriales intervienen en su control.
En el trabajo, la diana ha sido la ácido fosfatasa resistente a fluorida (FRAP), que ha sido estudiada desde hace tiempo pero de la que nunca se ha identificado el gen que codificaba. “Se ha demostrado que FRAP es idéntica a la fosfatasa prostática ácida (PAP), proteína rutinaria en el diagnóstico del cáncer de próstata y que parece ser una potente diana para el control del dolor”, han manifestado.




