Las ventajas de ser bilingüe.

Maria Valerio

Publicado en El Mundo el 18/02/2011

Hace décadas que los investigadores indagan en los efectos que tiene en el cerebro humano el conocimiento de dos lenguas distintas. En la última reunión de la Sociedad Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS según sus siglas en inglés), que acaba de comenzar en Washington (EEUU), el bilingüismo tampoco ha pasado desapercibido.

Varias investigaciones presentadas en Washington, en el contexto de una jornada sobre ‘¿Qué nos dice el bilingüismo sobre nuestro cerebro?’, echan por tierra décadas en las que se temía que aprender dos lenguas podía crear confusión en el cerebro, sobre todo en el caso de los niños.

Uno de los estudios procede de los laboratorios de la Universidad de Granada, donde los profesores María Teresa Bajo y Pedro Macizo han trabajado con varios voluntarios que hablaban perfectamente tanto español como inglés (aunque no habían crecido necesariamente entre ambas lenguas).

Tras medir su tiempo de respuesta y actividad cerebral ante una pregunta, los investigadores observaron que las personas bilingües son capaces de activar dos idiomas al mismo tiempo, incluso en situaciones en las que sólo necesitan uno. Como explica su univeridad en una nota de prensa, el blingüismo no sólo mejora la atención sino que también es entrena la memoria de estas personas, como si fuese una especie de ‘gimnasia mental’.

Desde la infancia

Más sorprendente es el hallazgo de Nùria Sebastián-Gallés, de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. En sus trabajos con varios niños de cuatro, seis y ocho meses, criados en hogares donde se hablaba indistintamente el catalán o el castellano, detectó que los pequeños bilingües son inculso capaces de discernir entre dos idiomas que no conocen.

A los pequeños se les pusieron varios vídeos sin sonido en los que aparecían personas hablando en inglés o francés (dos idiomas desconocidos en el hogar de los bebés). Incluso aunque nunca habían escuchado dichas lenguas, los investigadores aseguran que los niños fueron capaces de distinguirlas únicamente por las expresiones faciales de quienes aparecían en el vídeo. Una evidencia, a su juicio, de que el bilingüismo amplia la capacidad perceptiva del cebrebro.

Otras ventajas

Aunque como ha reconocido en el mismo foro Judith Kroll, de la Universidad de Pensilvania (EEUU), todas estas ventajas no significan que las personas bilingües sean más inteligentes, ni que aprendan mejor. En su caso, sus hallazgos muestran que son, eso sí, personas ‘multitarea’, capaces de procesar varias tareas al mismo tiempo y despreciar rápidamente la información irrelevante que percibe su cerebro.

Recientemente, un estudio sobre el mismo tema publicado en la revista ‘Neurology’ por Elen Byalistok (de Toronto) mostró que usar dos lenguas cada día conseguía retrasar una media de cuatro años la aparición de Alzheimer. Y aunque las mayores ventajas se observaron en las personas que usabanambas lenguas a diario, la investigadora canadiense destaca que incluso practicar en verano esa segunda lengua aprendida en el colegio puede ser beneficioso contra la demencia.

Cambiar de un idioma a otro, explicaba Byalistok, parece ser un estímulo para el cerebro, de manera que éste se fabrica una especie de ‘reserva cognitiva’. Su siguiente paso va a ser comprobar si, además de una mejora cognitiva, el bilingüismo también provoca cambios físicos en la estructura del cerebro.

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Cuanto más eficiente es un cerebro, mayor es el cociente intelectual de la persona.

Aunque hay muchas vías científicas para estudiar la inteligencia, la comunidad científica parece no ponerse de acuerdo en la definición más precisa ni sobre qué factores la conforman, Richard J. Haier, investigador del Instituto MIND, de Alburquerque, en Estados Unidos, ha explicado a DM las investigaciones a las que se ha dedicado en los últimos años para determinar qué es la inteligencia y en qué parte del cerebro se produce. “Para mí, la inteligencia son las diferencias individuales en el aprendizaje, la memoria y en el razonamiento. Éstas se pueden medir con test validados de coeficiente intelectual”.

Hace ya 20 años que Haier y sus colegas comenzaron a investigar para determinar qué regiones del cerebro estaban implicadas en la inteligencia. “Utilizamos técnicas de imagen para monitorizar a los pacientes mientras resolvían test de inteligencia. Con el PET observamos cuántas zonas se activaban durante el test. Los resultados fueron sorprendentes, ya que lo que hallamos fue que cuantas más zonas se activaban, peor era la puntuación en el cuestionario. Esto fue una clara evidencia de que lo que hace a una persona inteligente es la eficiencia con la que su cerebro trabaja, no el esfuerzo”, afirma Haier, que ha impartido una conferencia en CosmoCaixa, de la Fundación La Caixa, en Madrid.

Con este punto de partida trataron de averiguar qué ocurre en el cerebro al aprender algo y realizarlo de manera automática. ¿El cerebro se activa más o menos? ¿Pasa a ser más eficiente? Para probarlo realizaron un estudio en el que los participantes jugaron al tetris en ordenadores durante 50 días. Al finalizar el experimento se observó que el cerebro se activaba menos, pese a que el juego era más difícil y rápido. Durante el proceso se ha pasado de utilizar el PET a la resonancia magnética estructural, y así se ha observado que es la activación de diferentes áreas de tamaños muy distintos del tejido cerebral lo que determina el cociente intelectual.

Los caminos
“Esas áreas son diferentes en hombres y mujeres, incluso si ambos grupos tienen el mismo cociente. Lo que significa que el cerebro tiene diferentes formas de obtener un mismo objetivo. Esta es la parte más importante de nuestras investigaciones si lo ponemos en términos de rehabilitación cognitiva tras patologías que dañan la función cerebral”.

Así, tras un ictus podrían existir caminos alternativos para optimizar la rehabilitación cognitiva. Esta es una de las claves de la investigación cerebral actual. Pero también Haier y su equipo plantean hipótesis para mejorar el coeficiente intelectual en personas con puntuaciones muy limitadas, quizá con el aumento de materia gris en ciertas zonas del cerebro, o controlando los factores de crecimiento que regulan la materia gris o la blanca, e incluso mediante el control genético. “Se trata de un proceso biológico; si lo entendemos podremos mejorarlo”.

La importancia de la inteligencia también es esencial para las sociedades, puesto que se relaciona con un aumento en la innovación de cada país. Haier afirma que en España, el cociente más alto lo ostentan unas 430.000 personas. Sólo en China hay 15 millones de personas.

“Es importante comprender las bases cerebrales de la inteligencia para poder apoyar a las personas con un cociente bajo, para entender el proceso de envejecimiento y el momento en el que se pierde parte de la habilidad mental. Estas investigaciones serían útiles en Alzheimer en sus primeros estadios, ya que cuando comienzan los problemas de memoria la patología ya ha progresado. No obstante, parece avanzar más en las mujeres, ya que en ellas se localiza en los lóbulos claves en las que se produce la inteligencia, suelen tardar más tiempo en ser diagnosticadas y su tratamiento es más difícil.

Para Haier, el punto clave de las investigaciones es conocer las diferencias entre los sexos para estudiar el ictus, el daño cerebral, la enfermedad de Alzheimer y el envejecimiento. Sin embargo, aún queda mucho por investigar, y hacerlo es complicado porque es difícil encontrar a pacientes con el mismo daño cerebral a los que aplicar diferentes estrategias.

Mujeres ‘versus’ hombres
El debate siempre está abierto. ¿Son más inteligentes los hombres o las mujeres? Sin embargo, no se trata de eso, tal y como explica Haier, ya que lo que está claro es que “hombres y mujeres muestran diferentes áreas cerebrales implicadas en la misma destreza mental; sabemos que el cerebro tiene diferentes alternativas para llegar al mismo punto, pero aún no sabemos cómo utilizar esas ventajas en cada individuo para ayudarle”, por ejemplo si se producen daños cerebrales. “Si hay algo que la ciencia muestra es que los hombres y las mujeres son iguales en muchos aspectos, y en los que no lo son, en unos los hombres destacan más y en otros las mujeres. No es correcto utilizar la ciencia como base para la discriminación”. Además, la educación y tener más información no hace a las personas más inteligentes, si acaso maximiza su potencial. “Cuando hablamos de entender el mecanismo del cerebro nos referimos a la posibilidad de extender el potencial individual”.

Tomado de Diariomedico.com

Si aumento de peso, es porque tengo pocos receptores de Dopamina.

El cerebro de la gente obesa parece responder al alimento de distinta forma que el cerebro de la gente delgada, afirman científicos.

Ante un alimento apetitoso, la mente de la persona obesa tiene una respuesta más débil que la de una persona delgada.Según dos investigaciones publicadas en la revista Science, esto sugiere que los obesos comen en exceso para compensar por una reducida respuesta de recompensa.

Es decir, entre menor la recompensa, mayor el consumo de alimentos y más grande el aumento de peso.

Predicción

Uno de los estudios fue llevado a cabo con 43 mujeres de entre 18 y 22 años, y el otro con 33 adolescentes de entre 14 y 18 años.Los científicos pidieron a las participantes que tomaran una malteada de chocolate mientras medían con imágenes de resonancia magnética la activación del llamado estrato dorsal.Ésta es la región del cerebro donde están los centros de recompensa.Los investigadores también analizaron una variante genética particular -llamada TaqA1- que está vinculada a niveles más bajos de dopamina, un compuesto químico cerebral asociado al placer.

Los resultados demostraron que las mujeres que tuvieron una respuesta más débil en los centros de recompensa, fueron las que más aumentaron de peso un año después.

Y la respuesta débil también resultó vinculada al gen que controla la dopamina.

“Este estudio es novedoso porque es la primera vez que usamos la respuesta cerebral al alimento para tratar de predecir el aumento de peso” afirma Dana Small, profesora asociada de la Universidad de Yale, principal autora de uno de los estudios.

“Se creía que las diferencias en la forma como el cerebro procesa la recompensa con alimentos podrían explicar porqué algunas personas, y no todas, suelen subir de peso cuando se come la misma cantidad de calorías”, agrega.

“Y nuestro estudio apoya esa posibilidad porque demuestra una asociación entre una respuesta anormal al alimento y el futuro aumento de peso -señala la científica- y muestra que esta relación depende de nuestra formación genética”.

Recompensa

La dopamina es el principal neurotransmisor en los centros de recompensa del cerebro.El consumo de alimentos está asociado a la liberación de dopamina, y el grado de placer que la persona obtiene al comer se relaciona con la cantidad de dopamina que es capaz de liberar.

Según los científicos, la evidencia demuestra que la gente obesa tiene menos receptores de dopamina en el cerebro que la gente delgada.

Y por eso, agregan, la gente obesa debe comer en exceso para compensar por esa falta de recompensa.

Es decir, entre menos receptores de dopamina, mayor la necesidad de una sustancia de recompensa -como alimentos o drogas- para lograr el mismo efecto de placer que otras personas pueden obtener con menos comida o drogas.

Los investigadores creen que estos estudios podrían conducir al desarrollo de tratamientos o fármacos para evitar la obesidad.

“Nuestros resultados demuestran que los individuos cuya respuesta de recompensa es más débil están en riesgo de un aumento de peso poco saludable” señala el doctor Eric Stice, del Instituto de Investigación de Oregón, quien dirigió el otro estudio.

“Es posible que futuras intervenciones psicológicas o farmacológicas ayuden a corregir este déficit de recompensa para prevenir y tratar la obesidad”.

“Y eso es algo que estamos ahora persiguiendo con nuestras investigaciones”, expresa el experto.

Tomado de: BBCMundo.com

Kips : Células Madre de queratinocitos.

En la naturaleza hay dos tipos de células madre:

  • Embrionarias, capaces de generar cualquier tejido humano,
  • Adultas, alojadas en cada órgano y especializadas en regenerar sus tipos celulares concretos.

Los científicos inventaron el año pasado un tercer tipo: las iPS.

Las iPS (induced Pluripotent Stem cells, o células madre pluripotentes inducidas) se fabrican “retrasando el reloj” (reprogramando) a las células comunes de la piel, y reúnen todas las ventajas de las otras dos clases para su aplicación médica, pero su obtención es dificultosa e ineficaz.

Los científicos del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona (CMRB) han multiplicado ahora por 100 el rendimiento del proceso utilizando pelo en vez de piel. Su método es tan eficaz que funciona con un solo cabello humano, y sus células iPS son indistinguibles de las células madre embrionarias en actividad genética, capacidad de crecimiento y versatilidad de desarrollo.

Y además, como toda célula iPS, tienen una gran ventaja sobre las embrionarias: si el cabello fuera de un paciente, las células casarían genéticamente con él. “La reprogramación de las células del pelo parece una opción práctica y ventajosa para generar células madre específicas de un paciente, o de una enfermedad”, dice el director del CMRB, Juan Carlos Izpisúa. El trabajo tiene financiación de la fundación Cellex y se presenta hoy en Nature Biotechnology.

El principal objetivo a largo plazo de la medicina regenerativa es convertir las células madre en tejidos y órganos trasplantables. Las células iPS no sirven en su forma actual, porque llevan cuatro virus integrados varias veces en su genoma. Los virus se usan para introducir en las células del pelo cuatro genes humanos. Se llaman Oct4, Sox2, c-Myc y Klf4, y son “factores de transcripción”, es decir, genes que regulan a muchos otros genes.

Como todas las células del cuerpo tienen el mismo genoma, el desarrollo se basa en la activación diferencial de ciertos genes en unas células u otras, y la clave son los factores de transcripción que están activos en cada zona (en cada futuro órgano o tejido).

Los cuatro genes introducidos mediante virus son capaces por sí solos de desbaratar el programa genético de las células del pelo y devolverlo a sus orígenes “pluripotentes”, es decir, a una configuración genética que vuelve a ser capaz de convertirse en cualquier otra. En el futuro habrá que buscar una forma de hacer lo mismo sin virus, o con virus seguros.

Los científicos han llamado a sus células KiPS, de iPS y keratinocytes, o queratinocitos, las principales células del pelo. El kip es la moneda de Laos. Un quip hubiera sido una salida ocurrente.

La proteína PAP es ocho veces más potente que la morfina

Una proteína celular podría convertirse en una de las herramientas más útiles conocidas hasta el momento para el control del dolor que resiste al tratamiento con fármacos. Al parecer, la fosfatasa ácido prostática (PAP), podría ser, después de las manipulaciones necesarias, ocho veces más efectiva que la morfina, según ha concluido un equipo internacional de investigación que ha presentado los primeros resultados en el último número de Neuron.

El control del dolor es actualmente uno de los retos de la medicina moderna. Muchas de las personas que padecen dolor derivado de enfermedades cardiacas, diabetes o cáncer, entre otras, no alivian de manera efectiva este dolor con la ingesta de antiálgicos que normalmente se emplean o, si lo consiguen, han de sufrir algún tipo de efectos secundarios. El descubrimiento de una nueva diana terapéutica podría suponer un nuevo avance en el control y abordaje del dolor, según ha puesto de manifiesto un equipo formado por investigadores de la Universidad de Carolina del Norte (UCN), de la de Escuela de Medicina Chapel Hill, ambas en Estados Unidos, y de la Universidad de Helsinki, en Finlandia, y que parece ser ocho veces más efectivo para eliminar el dolor que la morfina, indican en un estudio que se publica en el último número de Neuron.

Marcadores específicos
En concreto, se trata de una proteína celular cuyo papel y actividad se ha identificado, que interfiere en las neuronas que intervienen en la transmisión de estímulos dolorosos de células nerviosas y cuya supresión puede aliviar el dolor.

Según Mark Zylka, de la UCN y Pirkko Vihko, de Helsinki, el desciframiento de las bases fisiológicas del dolor es complejo, por lo que diversos estudios previos han utilizado marcadores basados en proteínas para concretar qué señales sensoriales intervienen en su control.

En el trabajo, la diana ha sido la ácido fosfatasa resistente a fluorida (FRAP), que ha sido estudiada desde hace tiempo pero de la que nunca se ha identificado el gen que codificaba. “Se ha demostrado que FRAP es idéntica a la fosfatasa prostática ácida (PAP), proteína rutinaria en el diagnóstico del cáncer de próstata y que parece ser una potente diana para el control del dolor”, han manifestado.

La Máquina Phelps.

imagen tomada de BBC Mundo.com

 

Aunque según Fernando Canales, miembro del  equipo de entrenamiento de Michael Phelps,  las dimensiones anatómicas de éste no son tan importantes para su exitoso desempeño. Lo cierto es que una de las ventajas con las que cuenta Phelps es su cuerpo.

La proporción de sus  medidas no serán precisamente las del Hombre de Vitruvio pero justamente estas desproporciones son las que hacen que sea un nadador privilegiado.

Para empezar la longitud de sus brazos: según Da Vinci la altura de un hombre debe ser igual a la envergadura (longitud de los brazos extendidos), Phelps es en esto distinto: mide 196 cm. de altura pero 208 cm. de envergadura.

También su torso desproporcionadamente largo con relación a sus piernas más cortas. Esto le permite superar uno de los principales problemas de los nadadores: a mayor longitud de piernas menor velocidad.

Otro detalle del cuerpo de Phelps que lo hace especial es  que tiene doble articulación en sus tobillos que le permiten hacer un movimiento típico de bailarina de ballet, poniendo sus pies de punta y haciéndolos mover como verdaderas aletas con enorme agilidad. “Su flexibilidad de tobillos, rodillas y codos es enorme, y también en el torso”, admite Fernando Canales, un ex nadador olímpico de origen puertorriqueño quien es parte del grupo de entrenadores de la Universidad de Michigan en Estados Unidos.

 “Sus dimensiones anatómicas son detalles; para mí su entrenamiento, su preparación física y mental, su relación con su entrenador Bob Bowman y con otros competidores lo ayudan a mantener un nivel”, dice Canales.

 

Actualización:

Encontré esta infografía muy completa sobre Phelps y que tiene una ligera variación en sus medidas: altura 1.93 m (igual que en el sitio oficial de Phelps) y 2.02 m de envergadura.

Obtienen globulos rojos a partir de células madre embrionarias.

Científicos de Estados Unidos aseguran haber encontrado una forma eficaz de crear glóbulos rojos a partir de células madre embrionarias, en lo que puede ser un paso hacia la “producción” ilimitada de sangre.

La perspectiva de un suministro originado en laboratorios es muy alentadora debido a la escasez de sangre y al fracaso en la creación de sustitutos.

Los glóbulos rojos son un componente clave de la sangre ya que transportan el oxígeno a todo el cuerpo.

Los expertos definieron el hallazgo como un avance, pero fueron muy cautos acerca de los interrogantes que aún deben ser resueltos.

“Producción” a escala

La investigación, publicada en internet este martes en la revista Blood (Sangre), fue reportada por científicos de la empresa Advanced Cell Technology de Worcester, Massachusetts; de la Universidad de Illinois de Chicago, y de la Clínica Mayo de Rochester, Minnesota.

Los científicos dicen que las células que desarrollaron se comportaron como las células naturales en las pruebas de laboratorio, y que el proceso podría ser usado para una producción a gran escala.

Los resultados sugieren que estas células podrían algún día suministrar glóbulos rojos del tipo O-negativo (donante universal) para transfusiones, dice el artículo publicado.

El equipo de científicos del Advanced Cell Technology espera que el hallazgo pueda ayudar a la compañía, que busca atraer inversionistas.

Advanced Cell Technology es una empresa creada en 1994 y se dedica a la biotecnología. Entre otras cosas, está involucrada en la clonación terapéutica y la clonación de animales.

tomado de BBCMundo.com

¡Viva la diferencia!.

...gracias Maitena

Por Hannah Hoag
De New Scientist

Se sabe que ambos sexos piensan muy distinto, pero hasta ahora se lo atribuía a las hormonas sexuales o a las presiones sociales que hacen que hombres y mujeres se comporten de una manera determinada. En general, se creía que la arquitectura básica del cerebro y sus funciones principales eran las mismas para ambos sexos.

Sin embargo, cada vez se cuestiona más esta idea. La ciencia está comenzando a mostrar que el cerebro masculino y el femenino se forman a partir de distintos programas genéticos, lo que provoca una gran cantidad de diferencias anatómicas. Existen también diferencias en los circuitos cerebrales y en las sustancias químicas que transmiten los mensajes entre las neuronas. Todo esto apuntaría a concluir que no existe un único cerebro humano, sino dos.

Y esto les está dando un dolor de cabeza a los neurocientíficos. La mayor parte del conocimiento disponible surge de estudios sobre el cerebro de animales machos y voluntarios masculinos. Conocer en qué se diferencian las mujeres ayudaría a explicar algunos de los misterios científicos que aún existen, como por qué los hombres y las mujeres tienden a sufrir distintos trastornos mentales y por qué algunos fármacos dan resultado en un sexo y no en otro.

Cada vez es más evidente que el hipotálamo es apenas el comienzo de la historia. Para empezar, los tamaños relativos de muchas estructuras internas del cerebro femenino son distintos de los del cerebro masculino. En un estudio realizado en 2001, el equipo dirigido por Jill Goldstein, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, midió y comparó 45 regiones cerebrales en mujeres y hombres saludables. Los autores hallaron que partes del lóbulo frontal, que alberga las funciones de toma de decisión y solución de problemas, eran proporcionalmente más grandes en las mujeres que en los hombres. Lo mismo ocurrió con la corteza límbica, que regula las emociones.

Otros estudios hallaron también que el hipocampo, que participa en la memoria de corto plazo y en la navegación espacial, es más grande en las mujeres que en los hombres, lo que sorpresivamente les otorgaría la mala reputación femenina en la lectura de mapas.

Memoria y emoción

En los hombres, en cambio, las áreas cerebrales más grandes incluyen la corteza parietal, que procesa las señales de los órganos de los sentidos y regula la percepción espacial, así como también la amígdala, que controla las emociones y el comportamiento social y sexual. “El hecho de que una estructura sea de distinto tamaño sugiere una diferencia en la organización funcional”, dice el neurobiólogo Larry Cahill, de la Universidad de California en Irvine.

Cahill halló evidencia de que el sexo influye también en cómo se utilizan algunas regiones cerebrales. En ensayos con estudios por imágenes, el investigador les mostró a grupos de hombres y mujeres una imagen emotiva; luego, les pidió que recordaran lo que habían visto.

Hombres y mujeres utilizaron la amígdala, un par de conjuntos neuronales del tamaño de una almendra que forman el sistema límbico. Pero los hombres recurrieron al lado derecho de la amígdala, mientras que las mujeres usaron el lado izquierdo. Es más: cada grupo recordó distintos aspectos de la misma imagen. Los hombres recordaron las generalidades de la situación, mientras que las mujeres se concentraron en los detalles. Para Cahill, esto indica que los hombres y las mujeres procesan la información emocional de distinta manera y mediante distintos mecanismos.

Lo mismo ocurriría con los circuitos cerebrales utilizados para reducir el dolor. Existe evidencia sólida de que las mujeres y las hembras padecen más dolor que los hombres y los machos.

Anne Murphy, de la Universidad de Georgia, en Atenas, está tratando de descubrir por qué el dolor crónico afecta más a las mujeres que a los hombres. Aunque aún no existe ninguna respuesta demasiado clara, los trabajos de Murphy lograron resultados muy interesantes. Las mujeres tienen conexiones más densas entre algunas áreas cerebrales que se activan para suprimir el dolor.

Todavía es muy temprano para cualquier afirmación, pero si las mujeres poseen un circuito de control del dolor distinto del de los hombres, eso explicaría las diferencias sexuales en la respuesta a los opiáceos. Las mujeres obtienen más alivio con la nalbufina (un analgésico opiáceo) que con la morfina, mientras que los hombres logran mejores resultados con la morfina que con la nalbufina, que en realidad les aumenta la intensidad del dolor. Estos resultados permitirían diseñar analgésicos más efectivos para las mujeres.

Salud mental

Problemas similares frenaron el desarrollo de la salud mental, otra área en la que existen diferencias entre los sexos.

El diagnóstico de depresión, por ejemplo, es dos veces más frecuente en las mujeres que en los hombres, y sus cerebros producen la mitad de serotonina, neurotransmisor relacionado con la depresión. A principios de este año, Anna-Lena Nordström, del Instituto Carolino, en Estocolmo, Suecia, descubrió que las mujeres sanas poseen una mayor cantidad de un tipo común de receptores de serotonina que los hombres, pero menos transportadores de serotonina necesarios para reciclar el neurotransmisor.

Los hombres serían menos propensos a padecer depresión, lo que no significa que les va mejor. A los niños se les suele diagnosticar más autismo, síndrome de Tourette, dislexia, tartamudez, trastorno de déficit de atención y esquizofrenia de aparición temprana. Margaret McCarthy, de la Universidad de Maryland, en Baltimore, opina que las responsables parciales serían las prostaglandinas, sustancias similares a las hormonas que ayudan a masculinizar el cerebro de los hombres justo antes o después del nacimiento.

La forma en que los hombres y las mujeres consumen drogas es otra área que revelaría las diferencias cerebrales. Mientras que los hombres son dos veces más propensos que las mujeres a consumir cocaína, posiblemente quizá por factores sociales, cuando ellas la prueban se vuelven adictas más rápidamente y se vuelven más resistentes al tratamiento.

Jane Taylor, de la Universidad de Yale, sugirió en 2007 que las diferencias genéticas explicarían el motivo. La experta halló que la adicción se generaba genéticamente más rápido en ratones hembras que en machos, independientemente de las gónadas, como publicó la revista Nature .

Todavía queda mucho por conocer, pero a medida que crece la evidencia sobre los factores relacionados con el sexo que determinan la estructura y el funcionamiento cerebral, debería comenzar el desarrollo de medicamentos más adecuados para la biología femenina. Pero antes se deben identificar las diferencias entre el cerebro de los machos y el de las hembras.

Tomado de: La Nación