La proteína PAP es ocho veces más potente que la morfina

Una proteína celular podría convertirse en una de las herramientas más útiles conocidas hasta el momento para el control del dolor que resiste al tratamiento con fármacos. Al parecer, la fosfatasa ácido prostática (PAP), podría ser, después de las manipulaciones necesarias, ocho veces más efectiva que la morfina, según ha concluido un equipo internacional de investigación que ha presentado los primeros resultados en el último número de Neuron.

El control del dolor es actualmente uno de los retos de la medicina moderna. Muchas de las personas que padecen dolor derivado de enfermedades cardiacas, diabetes o cáncer, entre otras, no alivian de manera efectiva este dolor con la ingesta de antiálgicos que normalmente se emplean o, si lo consiguen, han de sufrir algún tipo de efectos secundarios. El descubrimiento de una nueva diana terapéutica podría suponer un nuevo avance en el control y abordaje del dolor, según ha puesto de manifiesto un equipo formado por investigadores de la Universidad de Carolina del Norte (UCN), de la de Escuela de Medicina Chapel Hill, ambas en Estados Unidos, y de la Universidad de Helsinki, en Finlandia, y que parece ser ocho veces más efectivo para eliminar el dolor que la morfina, indican en un estudio que se publica en el último número de Neuron.

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En concreto, se trata de una proteína celular cuyo papel y actividad se ha identificado, que interfiere en las neuronas que intervienen en la transmisión de estímulos dolorosos de células nerviosas y cuya supresión puede aliviar el dolor.

Según Mark Zylka, de la UCN y Pirkko Vihko, de Helsinki, el desciframiento de las bases fisiológicas del dolor es complejo, por lo que diversos estudios previos han utilizado marcadores basados en proteínas para concretar qué señales sensoriales intervienen en su control.

En el trabajo, la diana ha sido la ácido fosfatasa resistente a fluorida (FRAP), que ha sido estudiada desde hace tiempo pero de la que nunca se ha identificado el gen que codificaba. “Se ha demostrado que FRAP es idéntica a la fosfatasa prostática ácida (PAP), proteína rutinaria en el diagnóstico del cáncer de próstata y que parece ser una potente diana para el control del dolor”, han manifestado.